Archive for the 'Uncategorized' Category

Hoy es pasado

July 12, 2006

No es demasiado importante y tampoco nadie cortará la avenida Santa Fe al enterarse, si es que aún alguien sigue pasando por acá. Son días muy tristes para mí, no importan los motivos; pero lo son y tengo que sobrevivirlos, como sea, de la manera que sea. Casi no tengo energías y las pocas que guardo, las tengo que conservar. Quiero decir y para concluir: Disculpen, no tengo fuerzas, ni ganas, ni nada para contar.

Gracias por todo y a todos.

© Norberto Trinchieri

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Como en su casa

May 12, 2006

El corazón de Alfio Basile tiene tantas habitaciones como las pensiones y los hoteles de Once. El empleado del infante PRO Mauricio expresó esto por acá y esto otro, por allá. Quizás y también, ya tenga un parcelita reservada en este cementerio.

Que se quede tranquilo por el resto de sus días en Caminito, si tanto le gusta y después, si quiere, que dibuje el pizarrón de don Fernando, el gerente de recursos humanos de Fox Sports.

Cuánto charlatán suelto.

May 9, 2006

El responsable adhiere al antimanifiesto de Omar Genovese.

Siempre perdemos

April 1, 2006

Este humilde no sé qué o sea, yo, el responsable, hace un tiempo que ingresó a la aldea blogger leyendo a cuatro maestros: Daniel Freidemberg, Guillermo Piro, Omar GenoveseDaniel Massei.  Daniel Freidemberg dejó de escribir en “Tómenlo como de quien viene”. Hoy puso fin a "Póstumos", Daniel Massei. Y el Mago Capria se fue de Racing. Qué desperdicio.

Mago

March 26, 2006

¿Cómo qué no volvió? Vamos. El Mago volvió, jugó y ganó. Y cómo.

Página/12

Salir del terror, por Julio Zoppi (*)

February 19, 2006

Cuando a fines de enero se definía lo que a la postre sería el plantel definitivo con el que Racing iba a afrontar este torneo clausura 2006, la palabra que se asomó para ensombrecer mi corazón racinguista fue una sola: Aterrador. Aterrador era el panorama, el pronóstico, el presente y el futuro.
 

Durante el verano observé absorto como la prensa iba informando con exagerada ponderación sobre los “refuerzos” que iban llegando al club. Y peor aún era la “conformidad” manifestada por el “técnico”. Hasta en los sitios webs dedicados a Racing se festejaba de modo absurdo – o interesado?- la llegada de los miserables requechos futbolísticos que la impresentable agencia de vaciamiento “Marín y Asociados” conseguía en lo que podríamos llamar “mercado basura” del fútbol. Se festejaron arribos de jugadores de relleno y picapiedras que por más pasado racinguista que tuvieran eran solo eso, y de cuartos suplentes regalados de favor por presidentes de otros clubes. También se fueron muchos que podrían haber servido si hubieran sido usados por técnicos capaces, y se quedaron insufribles troncos fracasados a los que se los pretendió reciclar una vez más, como esos motores que se fundieron diez veces y se los quiere volver a hacer andar. Así quedó conformado uno de los peores planteles del fútbol argentino actual y uno de los peores de la historia de Racing, agregando a todas las “joyas” mencionadas, un par de jugadores veteranos que con respirador artificial prolongan el último resuello futbolero de sus carreras, más algún otro de madera como Crosa, cuya buena prensa no me hace olvidar su lentitud y su torpeza insalvables.
 

Tampoco entendí la actitud de muchos hinchas que mantuvieron ese absurdo optimismo ganador que alejado de toda realidad termina siendo contraproducente. Ese que hace repetir la pelotudez irracional de que “porque somos un club grande tenemos que salir a ser protagonistas en cualquier cancha y contra cualquiera”. Las pelotas. Para ser protagonista hay que tener con que, pretender lo contrario en fútbol es exponerse a coleccionar derrotas. Merlo salió campeón en Racing con su sistema tan mezquino como realista: doble línea de cuatro perros de presa y dos delanteros, no olvidemos que el “enganche” de aquel glorioso equipo fue Chatruc.  Durante la etapa de Ardiles fue la última vez que el equipo me entusiasmó en su juego, me pareció que aquella base más la consolidación de un Lisandro López que recién surgía, por ejemplo, hubiera sido interesante. Pero duró muy poco. La política de la gerenciadora fue clara y comenzó su función depredadora; desguazar el equipo mediante la táctica de vender lo mejor y no reponer, o reponer con mercadería basura. Con eso aparentemente “les cierran los números”. Sin hacer un análisis muy detallado digamos que se vendieron a muy buen dinero a Milito y al citado Lisandro, pero  de inmediato, cuando esperábamos refuerzos de jerarquía,  sucedió el apogeo de la política de “vendemos un Focus y un Peugeot 407 cero kilómetro y compramos un Renault 12 ‘88 y un Duna ‘92”. A eso le sumamos el pagar sueldos de un “manager” para tener dos técnicos sin tener realmente ninguno, como los increíbles casos de Commisso y Fanessi.
 

El surgimiento de Lisandro y de Cabral son excepciones que marcan también que Racing si quiere apostar a sus inferiores está desnudo. Se trata de una gestión amateur muy pobre que no saca jugadores de buen nivel para primera división sino anodinos jugadorcitos más para una B nacional que para otra cosa. ¿A donde fueron a parar los otrora proyectos de la cantera de Racing? ¿Los Principiano y compañía? ¿Los Fileppis, Moralitos y Malanos de hoy irán en ese camino para licuarse en la intrascendencia? Y el peligro es que aún algún buen proyecto de jugador que pueda existir está en riesgo de “quemarse” en las llamas del actual desastre.
 

Hoy día el presente aterra, hiela la sangre y crispa los nervios. Con el peor plantel de los últimos años, sin brújula, la apuesta a ciegas al Cholo Simeone -explotando sus pergaminos del jugador más sobrevaluado de la historia de las selecciones argentinas- puede abrir una mínima esperanza futbolera. Al menos parar el derramamiento doloroso de puntos y despegar en la pelea que este año tendremos con Instituto y Tiro Federal, que  es a  donde realmente esta situación nos ha llevado. Hay que agarrar lo que hay, y lo que hay es poco, así que mal que nos pese tendremos que tratar de sobrevivir de esa cruda realidad. No exijamos milagros, y si tenemos troncos y algunos –muy pocos- buenos jugadores tratemos como hacen otros equipos de sacarles el jugo como sea. Y que si tenemos que meter ocho jugadores atrás  a defender, los metamos y nos dejemos de delirios líricos porque no es el momento. Por ejemplo, el caso de Mirosevic, jugador que lleva el estigma de ser pecho frío, pero es uno de los pocos que tiene cierto nivel, y no nos podemos dar el lujo de renegar de él, debemos tratar de que rinda. Se necesita un técnico de esos que hacen rendir lo que tienen, que le sacan jugo a las piedras. Obviamente a pesar de la pobreza, a la hora de tener que insistir con los Ubedas y los Cuenca, prefiero morir con jugadores aún de nuestras devaluadas inferiores.
 

Para salir de este terror y comenzar el próximo torneo se necesitan cambios brutales. Lo político e institucional no es un tema que domine, no conozco como son los contratos, pero supongo que la suerte de Marín está echada y existirá algún modo de hacer que se vaya, lo que no quiere decir que sea sencillo ni legal ni políticamente. Ese es un tema que dejo para otros racinguistas con mayor conocimiento.
 

(*) Julio Zoppi es arquitecto, blogger y de nacionalidad racinguista.
Su blog: Hargentina

Al Cholo Simeone lo superó la tecnología

February 18, 2006

La indiferencia es la forma más simple de relacionarse con las cosas, leí por ahí, creo que de Literatura y otros cuentos, de Martín Rejtman. 

¿Será por eso que no soy indiferente? ¿Será por eso que mí vínculo con Racing es tan, pero tan conflictivo y dificultoso? 

Este, el de Estudiantes, fue el primer partido que no vi en el año. Esta moda de matinée juvenil que impone la televisión hizo que, mientras viajaba de regreso a casa, el partido estuviese jugándose. Pregunto ¿Alguien podrá avisar en la AFA que aún escaso, mal pago y extenuante, hay gente que trabaja desde las ocho de la mañana hasta las ocho de la noche (y más también) en la Argentina del PBI histórico? 

El presente vibra mal, por ello, preferí no escuchar nada. Pero llegar a casa fue, buscar la primera excusa para saber. Lo confieso: tuve miedo de encender la radio, me olvidé de la tele, pues no pago las señales codificadas. Rápidamente obtuve un buen motivo: Pato me había pedido el teléfono de un conocido en común; imaginé a Pato pegado a la tele sudando fiero y negro de bronca. Pato muere por Racing, como todos. Fue sólo marcar y su voz, terminó por confirmar mis presunciones: todo mal, o más de lo mismo; peor que mal. Iban quince del segundo tiempo y ya sabíamos que no había forma de empatarle a la tercera de Estudiantes. 

El partido terminó y los periodistas de radio Rivadavia no se cansaban de enaltecer y exaltar al Cholo Simeone: qué no hay derecho que se despida así, qué fue el jugador con más presencias en la selección nacional; qué cómo la gente va a silbar; qué embromar, después de todo, ya ni a los próceres se respeta en el fútbol argentino. 

Pongámonos de acuerdo: El fútbol es fútbol y no los manuales del secundario de Ibáñez y Astolfi. Resulta que ahora al periodismo deportivo, se le dá por el revisionismo histórico. No alcanzan a comprender o explicar por que la pelota no dobla, que se entierran hasta el caracú intentando esclarecer las pendencias y las broncas entre Unitarios y Federales. Es innegable: a los tipos los encandiló el copy and paste de Felipe Pigna, el émulo de Bucay. 

El partido se fue. Boleta otra vez, últimos cómodos. A Fanessi le gustan los números pares: fue deté por dos fechas y además, ostenta un nuevo récord: 100% de ineficiencia o si se quiere, 0% de efectividad.

Aún recuerdo las últimas palabras de Pato: Si el Cholo se quiere despedir bien, que se retire jugando un partido con el seleccionado nacional, un amistoso. Y yo agrego: que lo dirija Bilardo y de aguatero, Galíndez; pero por los puntos, por los morlacos de Racing, no. Hace un año que el Cholo anda con la libretita y el lápiz, tomando la patente a todos los que pasan a un metro de él. Cholo, de onda: hoy te sacan fotos desde una camioneta Peugeot Partner, con una Mac Laptop Wireless y si me apuras, con una Palm Treo 600 smartphone y lo mandan a tú Podcast, ese que tenés en tu bolsillo o en la cartera de tu señora. 

Es verdad, el Cholo no es culpable del presente de Racing, lo que él constituye, es ser el paradigma del proceder del gerente de facto. Un ejemplo del manual de normas de Blanquiceleste S.A. 

Cuadra recordar que Guillermo Rivarola fue contactado creyendo que era un ex jugador de fútbol, que lo imaginaron el representante de un futbolista en actividad que interesaba a la empresa que gerencia Racing, no sabían que por ese entonces, el tipo aún no había pasado a retiro, que seguía jugando. Y si, claro, en el revoleo, el autista se ofreció para jugar en la primera de Racing. Le dijo: puedo cubrir tres puestos: lateral, marcador central y mediocampista; y lo aceptaron, ya que estamos acá: vení, dale, total. No sólo jugó, sino que luego fue deté sin ser deté. 

Y ya que venimos de revisionismo histórico, no sé porqué recuerdo aquella patética e inmortal frase de la rata de Anillaco, cuando dijo sin ruborizarse y sin que se le volara una sola avispa de su rostro: Esto es fruto de la casualidad permanente. 

El presente de Racing es eso: la pesadilla de la casualidad permanente. 

Norberto Trinchieri ® 

Entre el cuchillo y el teléfono

February 17, 2006

“Me llamó el Ministro de Salud (Ginés González García) me saludó y me pasó con el Presidente Kirchner. No esperaba algo así. Le agradecí porque me hizo muy bien. ¿Qué me dijo? Que esté tranquilo, que confíe en mis condiciones, que él cree en esta oportunidad, que hay que trabajar mucho, que las cosas difíciles cuestan, pero que somos de Racing y estamos acostumbrados a los grandes desafíos” Textual de Olé.

La primera sensación que me produce leer esto es, vergüenza. Deben existir infinidad de cuestiones más importantes en la Argentina que merezcan la atención del Presidente de la Nación y uno de sus ministros. Ni ganas dan de hacer la lista, pues además corro el riesgo de no terminar nunca. Primera y muy visceral impresión, la de la incredulidad y hasta diría, cierto tinte populista raspando la frivolidad.

La segunda reflexión ya no carga de carácter “patriótico” según cuenta Olé (“Y ya que la patria estaba en el medio”), sino que intenta desentrañar la madeja que ovilla el gerente de facto. Dando por descontado que todos los medios importantes leen y redactan la historia oficial de BC, la acomodan y la muestran de manera tal que, siempre el hombre cae bien parado.

Otorgado e indicado como tal y por cierto, tristemente veraz todo ello e intentando concederle cierto cariz lógico; y no el patetismo ineludible de la mención; pienso y me pregunto entonces ¿por qué? Si, verdaderamente los asuntos son como nos los demuestran –con pruebas incluidas- los que vienen remándola contra todos: la gente de SARCAC y todos los que realizan ingentes y hasta sobrehumanos esfuerzos para que se conozca la real situación institucional que atraviesa Racing Club Asociación Civil.

Sigo dudando, repreguntándome si esta llamada y la consecuente visión del Presidente de la Nación y el Ministro de Salud no será y constituirá buena parte de esa misma visión, tan particular que tienen de ese país tan particular que es el país de las estadísticas. Esas que dicen que ésta todo fenómeno, que el PBI, que la recaudación fiscal y demás delicias de los estadistas oficiales. Ese país para unos pocos, tan desigual y desparejo, tan, pero tan parecido a Racing que estoy tentado en pensar que Racing Club sienta bases en la Argentina.

Y aquel que guarde alguna duda, por favor que lea esta nota de Maximiliano Montenegro.

Norberto Trinchieri ®

Dividir y reinar

February 16, 2006

Duele percibir como, de a poco, las fuerzas se van dispersando. De ser así, el gerente de facto sentirá que buena parte de la tarea está hecha. Paradójicamente, muy bien hecha por él y su cohorte de obsecuentes. La otra parte, la más fuerte y más leal a los colores, se disgrega. Viejo y patético axioma: divide y reinarás. 

Mientras muchos se desgastan en eternas internas para demostrar quién la tiene más larga, quién hizo más por, o quien ha hecho menos qué, lanzarse a una sombría caza de brujas o poner a descubierto si aquel es un travestí otrora advenedizo a tal o cual político de la añeja política del Racing Club Asociación Civil. De aquel Racing quebrado, hundido y descendido, pero democrático. Si algo hubo que nunca debió perder la institución fue eso: su institucionalidad. 

Desde aquí resulta fácil hacer la revolución, tomar la Bastilla o incendiar el Palacio Real. Desde aquí todo luce más sencillo. Desde aquí todo es posible. El poder del teclado y el control de la escritura nos liberan del compromiso y las responsabilidades. 

Quien esto escribe es el primero en colocarse el sayo. Quien esto escribe percibe y reconoce que, algo hay qué hacer. No sabe muy bien qué. 

Este espacio es un primer y humilde paso que se inaugura y ofrece a todos, absolutamente a todos aquellos que intenten idear e imaginar, para desde lo pequeño y cotidiano, construir y no destruir. Para que entre todos y cada uno a su manera, logremos escaparle a estas épocas de espanto y vergüenza. 

El espacio tiene el único fin de proporcionar apoyatura al alma dolida, de hombro donde llorar, mano extendida para el apretón, de abrazo compartido, grito de alegría, bronca o esperanza. Que el espacio sirva, definitivamente para expresarse con el fervor y el amor único e incomparable de todos los hinchas de Racing. 

Este espacio no abriga ningún lazo político, ni guarda como finalidad el ejercicio práctico de la misma, mucho menos de participar de ella. Este espacio tiene como único propósito disparar ideas y desentumecer conciencias. 

Si, entiende que, únicamente con más y buena política y nuevos políticos podrán extraer al club del caos institucional en el que se encuentra sumido y construir el Racing que todos merecemos. 

Este espacio se abre para qué, nos una el amor incondicional por nuestros gloriosos colores y no para ser separados por añejos rencores o historias con tufo a revanchas personales. 

Este espacio es para todos los hinchas de Racing. 

Norberto Trinchieri ®